8/3/07

Nubosidad variable (...)


Hay distintos tipos de nubes. A saber.
  • Cirros: Son nubes blancas, transparentes y sin sombras internas. Parecen inofensivas, pero es probable que a las 24 horas se produzcan cambios notables en el clima.
  • Cirrocúmulos: Forman una capa casi continua. Suelen preceder a las tormentas.
  • Cirrostratos: Tienen la apariencia de un velo. Malas noticias. Viene el agua.
  • Altocúmulos: Parecen copos de tamaño mediano y estructura irregular, con sombras entre los copos. Se avecina una tormenta.
  • Altostratos: Capas delgadas de nubes con algunas zonas densas. Posibles lloviznas.
  • Nimbostratos: Tienen el aspecto de una capa regular de color gris oscuro con diversos grados de opacidad. Típicas de lluvia de primavera y verano y de nieve durante el invierno.
  • Estratocúmulos: Presentan ondulaciones amplias parecidas a cilindros alargados. Rara vez aportan lluvia.
  • Estratos: Tienen la apariencia de un banco de neblina grisáceo sin que se pueda observar una estructura definida o regular. Indican buen tiempo
  • Cúmulos: Nubes grises. En caso de existir alta humedad y fuertes corrientes ascendentes, se agrandan y originan aguaceros intensos.
  • Cumulonimbos: De gran tamaño y apariencia masiva con un desarrollo vertical muy marcado que da la impresión de farallones montañosos. Tormentas intensas y hasta granizo.
Dicen que siempre que llovió paró... Hasta ahora, más allá de unos cuantos diluvios e inundaciones, la máxima tiene cien por ciento de efectividad.
Algo es algo.

2 comentarios:

Lord Henry dijo...

Gabriel García Márquez nos contó --en un libro que, con infrecuente sinceridad, admitiste no haber leído-- que una vez en Macondo casi no para.

Y creo que hay otro libro, de ciencia ficción, que habla de que una vez, hace muchísimos años, también llovió mucho. Al episodio, si no me equivoco, le pusieron la pretenciosa denominación de "diluvio universal". Pero ese libro no lo leí. Ni pienso hacerlo.

Un saludo

... dijo...

Sigo con los sinceramientos. Tampoco leí ese libro tan popular de ciencia ficción que habla del diluvio universal. En ese género, prefiero a Isaac Asimov. ¿Otra blasfemia?